Sunat: Superintendencia Nacional de Administración Tributaria. Es la entidad pública encargada de fiscalizar, administrar y recaudar los tributos internos. También vela por controlar el tráfico internacional de mercancías y recaudar tributos a partir de e
La fiscalización a ejecutivos
Si usted tiene un desbalance patrimonial está en problemas, porque la Sunat presumirá que la diferencia entre sus ingresos y gastos es renta gravada no declarada y acotará el Impuesto a la Renta dejado de pagar, más multas e intereses.
No es difícil descubrir esos desbalances. La Sunat cuenta con la mayor base de datos del país, alimentada por las propias declaraciones juradas y por la información de Registros Públicos, notarios, Aduanas y por las redes privadas de consumos selectivos.
Por si fuese poco, tiene convenios de reciprocidad con administraciones tributarias de otros países, EEUU incluido, para intercambiar información útil contra la evasión fiscal. Toda esta información puede ser cruzada en sistemas informáticos muy modernos y potentes que permiten a los auditores fiscales construir hipótesis sobre la situación patrimonial de cada contribuyente.
Si se le detecta algún desbalance, será requerido para que lo explique (proceso de verificación). Por ejemplo, si compró una segunda casa y sus rentas declaradas no son suficientes para sustentar la compra, podrá demostrar que la diferencia se cubrió con un préstamo hipotecario. Pero debe estar preparado por si la Sunat decide investigar más (proceso de fiscalización). En este caso, se le proporcionará un disquete con formatos para ordenar la información relevante, incluidas la de su cónyuge, padres, hermanos y la de las empresas en las que participan. Deberá informar sobre predios, vehículos, aeronaves y embarcaciones que tuviera tanto en el Perú como en el exterior y operaciones financieras al detalle: movimientos de abonos y cargos en todas las cuentas bancarias, certificados bancarios de depósito, acciones cotizadas o no en bolsa, inversiones en fondos colectivos y en fideicomisos, préstamos otorgados o recibidos y transferencias bancarias desde o hacia el exterior. Tratándose de consumos, le pedirán información sobre gastos de alimentación, vivienda, educación, salud, clubes sociales, viajes al exterior, vehículos y los cargos en tarjetas de crédito.
Con esta información, la Sunat construye lo que, si usted fuese una empresa, serían sus estados financieros. La operación parece simple: considera todas las rentas declaradas (gravadas, exoneradas e inafectas) y las compara con el incremento patrimonial (la diferencia entre el patrimonio al final y al principio del período) y los consumos. Si las rentas son suficientes, la auditoría concluye. En caso contrario, habrá desbalance y usted tendrá que justificarlo. Le proponemos algunas ideas:
Hay un dilema por resolver: la Sunat está facultada a presumir que el desbalance no explicado es renta no declarada, pero usted no está obligado a guardar los documentos de sus operaciones personales (abonos en cuenta corriente, por ejemplo). Entonces: ¿cómo explicar desbalances con documentos que no está obligado a conservar? El dilema será resuelto aplicando criterios como lo “material”, lo “razonable” y lo “verosímil”. En otras palabras, más que demostrar al 100% su situación patrimonial, usted deberá convencer a los auditores fiscales de que esa situación está “razonablemente sustentada con los ingresos declarados”. Puede parecer subjetivo, pero no lo es: son criterios que se aplican cotidianamente en la contabilidad de las empresas.
Al final, si usted ha sido un buen contribuyente, no la pasará mal.
César Luna-Victoria
Socio del Estudio Muñiz
Forsyth, Ramírez, Pérez-Taiman & Luna-Victoria
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